El sábado 22 de noviembre de 2025, el Foro Cholula volvió a convertirse en punto de encuentro para miles de asistentes que llegaron desde temprano al Tecate Comuna. A diferencia de otros festivales donde la energía se guarda para la tarde, aquí el movimiento comenzó desde las primeras horas. Shows como los de Kevin Kaarl, Rubytates, El Kuelgue, Silvestre y La Naranja y Guitarricadelafuente dejaron claro que llegar temprano sí tiene recompensa: los escenarios comenzaron a llenarse poco a poco, creando una atmósfera constante que no se desinfló en ningún momento del día.


Conforme avanzó la tarde, el festival entró en su zona más intensa. Julieta Venegas, Siddhartha, Zoé, Los Bunkers y Mägo de Oz protagonizaron algunos de los empalmes más complicados del cartel, obligando al público a tomar decisiones estratégicas y a moverse entre escenarios para no perderse lo más posible. La sensación era la misma en todos lados: multitudes corriendo, canciones coreadas a medias y puntos medios desde donde se podía escuchar un poco de todo. En paralelo, Panteón Rococó convirtió su escenario en una pista de baile improvisada; el polvo levantado por los brincos fue la prueba física de un público entregado por completo.


Uno de los cruces más comentados fue el de Molotov y Apocalyptica. Mientras Molotov soltaba hit tras hit con una seguridad incuestionable (sumando la presencia de Pato Machete y Jay de la Cueva como invitados), Apocalyptica apostaba por la potencia instrumental con su Plays Metallica, Vol. 2, ofreciendo dos experiencias completamente distintas al mismo tiempo. Más tarde, Foster the People activó el factor nostalgia, llevando a muchos de vuelta a la época de secundaria con varias canciones de Torches, entre coros colectivos y pasos de baile espontáneos.


Ya entrada la noche, el frío comenzó a notarse y algunos asistentes optaron por retirarse. Aun así, quienes se quedaron para los últimos actos encontraron recompensa: The Wookies, Rich Mafia y Víctimas del Dr. Cerebro cerraron la jornada con energía suficiente para los que decidieron aguantar hasta el final. Así concluyó una edición más del Tecate Comuna, marcada por una mejor organización, algunos ajustes en horarios y una presencia mayor de stands de patrocinio. Al final, lo que permanece son las sonrisas, las carreras entre escenarios y las experiencias que cada asistente se llevó de regreso a casa.



