Foto de portada por @laconcertera.
Llegar al Unts Unts Unts 2025 en Cholula fue como abrir la puerta a un universo paralelo de beats, guitarras y vibras únicas. El festival prometía dos días de música y arte (uno en Cholula y otro en Teotihuacán), pero la historia se escribió principalmente bajo el cielo poblano.
El viernes arrancó con lluvia en Unts 2025
Nada raro para la temporada, pero sí lo suficiente para retrasar el inicio y obligar a recortar los primeros sets en el Hotel Villas Arqueológicas Cholula. No fue un problema insalvable: los horarios se ajustaron y las bandas inaugurales mostraron que, incluso con menos minutos, podían encender al público. Quizá por ser día laboral o por el clima, el aforo no estaba al máximo en esas primeras horas. Mientras tanto, en otras áreas del hotel sede había quienes preferían relajarse junto a la alberca o caminar entre los jardines, sumándose a la atmósfera chill que caracteriza a Cholula.
La primera banda que alcanzamos fue Comité del Funk, que puso a bailar a quienes llegaron temprano con ritmos llenos de groove. Luego Carolina y Galo Barker aportaron frescura indie antes de que Perritos Genéricos sacudieran con su energía irreverente. A esa altura ya se notaba que el Unts Unts Unts buscaba dar voz a proyectos de la escena independiente mexicana, más allá de nombres mainstream.






El turno de Naïveté trajo un respiro melódico, casi etéreo, que contrastó con la potencia de Grito Exclamac!ón, encargados de subir otra vez los decibeles. La jornada continuó con Nadiescucha y su rock ruidoso, antes de la primera sacudida fuerte: Mengers, quienes con su estilo garage/noise lograron reunir a un público más nutrido frente al escenario.








El festival tenía también su costado experimental y diverso. Luisa Almaguer ofreció un show intenso y performático, mientras que Kee Avil sorprendió con un set oscuro y atmosférico, que atrapó en su propio trance. Belafonte Sensacional no falló a su costumbre de armar una fiesta de historias urbanas y guitarras crudas, seguida por Valgur, quienes pusieron sabor ochentero y psicodélico justo antes del acto más esperado de la noche.





DJ Shadow en Unts 2025
Porque sí, toda la gente estaba ahí para él: DJ Shadow. En cuanto el productor californiano apareció, el ambiente cambió por completo. La explanada del hotel, que había visto un flujo intermitente durante el día, se llenó. Con un set que repasó clásicos y mostró nuevas exploraciones, DJ Shadow logró lo que todos esperaban: beats hipnóticos, visuales envolventes y la sensación de estar presenciando algo especial. Cada drop era celebrado, cada transición mantenía a todos en movimiento, sin importar que el piso aún estuviera húmedo por la lluvia. Fue, sin duda, la cereza del pastel de la primera edición del Unts Unts Unts.

Más allá de la música, el festival incluyó activaciones de marca e instalaciones artísticas que completaban la experiencia. Espacios para tomarse fotos, luces que jugaban con el entorno y rincones que invitaban a quedarse un rato más. Era un recordatorio de que Unts Unts Unts no buscaba ser solo un cartel de conciertos, sino un punto de encuentro cultural.
Aunque el segundo día en Teotihuacán, que planeaba replicar el cartel, no pudo realizarse, quienes estuvimos en Cholula nos quedamos con la sensación de haber vivido un evento distinto. Una tarde-noche que mezcló la vibra mágica de esa ciudad con una curaduría musical pensada para descubrir y, al mismo tiempo, culminar en lo monumental.

Unts Unts Unts 2025 dejó claro su propuesta: darle espacio a la escena independiente mexicana y coronarla con un nombre de talla mundial como DJ Shadow. Una segunda edición con detalles por pulir, sí, pero también con la promesa de crecer y consolidarse.
Cuando las últimas luces se apagaron y el eco de los beats todavía vibraba en el aire de Cholula, quedaba una pregunta inevitable flotando entre los asistentes: ¿quiénes serán los artistas del Unts Unts Unts 2026?
