El sábado 21 de febrero de 2026, el Pepsi Center fue punto de reunión para los verdaderos fans chúntaros. El Gran Silencio, banda regiomontana fundada en 1992 y referente del rock mestizo en México, regresó a la capital con un show que se sintió más como reunión generacional que como simple concierto.


Desde los primeros temas quedó claro que el público venía dispuesto a cantar. El setlist fue repartiendo clásicos a lo largo de la noche: “Cumbia Lunera”, “Círculo de Amor”, “Dormir Soñando”, “Super Riddim Internacional” y, por supuesto, “Chúntaros Style” sonaron fuertes, coreados de principio a fin. No se armó el slam ni hubo descontrol, pero sí una vibra constante de baile y complicidad entre escenario y pista.
También hubo espacio para los covers que ya forman parte de su historia en vivo, como “Déjenme Si Estoy Llorando” y “Lo Que No Fue No Será”, que conectaron especialmente con un público que, en su mayoría, rondaba los 35 años o más. Se notaba que muchos crecieron con estas canciones y ahora regresaban para revivirlas con otra perspectiva, pero la misma energía.


La banda agradeció varias veces el apoyo y la lealtad de sus seguidores, reconociendo que un show así es resultado de años de respaldo. Más que una noche de euforia desbordada, lo que se vivió fue una celebración sólida, honesta y fiel al estilo ecléctico que ha definido a El Gran Silencio durante más de tres décadas.
